domingo, 27 de septiembre de 2015

Ingenio Triana constuye su propio Invernadero y te muestra como hacerlo.

Hola amantes de las plantas, en esta entrada comentamos la construcción de nuestro propio invernadero para el cultivo durante todo el año de algunas variedades de plantas que no soportan las heladas y vientos fríos del invierno.

En el invernadero se crea una diferencia de temperatura respecto al exterior porque impide que los rayos del sol escapen y mantiene el calor en su interior.

Para todos los seres vivos, el aporte de agua es esencial, por eso antes de empezar a construir nuestro invernadero, debemos calcular la cantidad de agua necesaria, incluso en condiciones de sequía durante la época estival y métodos de riego que optimicen la cantidad de agua.

Si tenemos un pozo de boca abierta, un método para calcular la cantidad de agua que recupera al día y la que es capaz de aportar sin causar un descenso del nivel de agua es mediante una plomada y medir el diámetro del pozo, y la profundidad hasta la superficie donde hay agua y extraer el agua necesaria que necesitaremos.



Volvemos a medir el nivel del agua y de esta forma sabemos que cantidad de agua necesitamos y la cantidad de agua que nuestro pozo puede recuperar.

 Imagen de la plomada midiendo la distancia hasta el nivel de la superficie.


Para comenzar con la construcción, tenemos que adecuar la forma del invernadero a nuestro entorno, teniendo en cuenta la posición del sol, la procedencia del viento, y la temperatura media del clima.

En nuestro caso, utilizamos una estructura en forma de túnel, que ofrece más resistencia al viento, y aunque capta menos calor por su superficie redonda en lugar de perpendicular a los rayos del sol, en Andalucía el clima es soleado gran parte del año, por lo que no necesitamos captar gran cantidad de calor.

Cada arco esta formado por dos estructuras que se emsamblan por la mitad.

 

 Cuando tenemos la anchura total de cada arco medimos el ancho del invernadero.



Según el número de arcos, elegimos la longitud del invernadero y marcamos los puntos donde se situaran los arcos contiguos.



 Una vez delimitada la zona, pasamos a abrir una zanja a los laterales y al fondo donde ira el plástico enterrado, y una zanja por donde circula el agua sobrante.


Con ayuda de una retroexcavadora adelantamos el trabajo de movimientos de tierra y nivelación del terreno.




Una vez delimitado el espacio, pasamos a la fase de solarización del terreno.

Este proceso consiste en verter una capa considerable de estiercol con un año de fermentación.



Una vez tenemos la capa de estiercol uniforme, recubrimos toda la superfice con un plástico negro.



Con esta técnica de esterilización del terreno de manera natural conseguimos elevar la temperatura de la tierra, eliminando bacterias, hongos, insectos de la capa más supercicial del terreno y manteniendo intacta capas más profundas de microorganismos beneficiosos para la tierra y las plantas.





Para fijar la estructura del invernadero al suelo, realizamos una zapata individual para cada mitad de arco, la capa de hormigón enterrada al suelo es recubierta de plástico para no pasar elementos aluminosos del hormigón al suelo.

Para ello, medimos el diametro exacto del arco.

Pasados los meses de calor(Junio, Julio, Agosto), retiramos el plático negro y aprovechamos las primeras lluvias para humedecer la tierra.


Con la humedad suficiente, podemos pasar a labrar de manera superficial el terreno, homogeneizando el estiercol y la tierra. 

La ayuda de un pequeño tractor facilita las labores del campo y el tiempo invertido.

Fijamos el lugar de la entrada de nuestro invernadero y la ubicación del depósito de agua.



Comenzamos a montar arco a arco de la estructura fijando con tornillos las uniones entre arco y al suelo.



Poco a poco la estructura es terminada, y pasamos a desplegar el plástico por la parte superior.
Es aconsejable elegir un día sin viento, pues podemos sufrir daños en el plástico por la dificultad de su manejo en estas condiciones... incluso puede ser peligroso si nos arrastra a nosotros mismos con la fuerza del viento.



Una vez tenemos el plastico superior desplegado, pasamos cuerdas de invernadero formando una "X" para que quede con tensión y el viento no cause desgarros y roturas.



La cuerda debe ser de un diámetro minimo para no cortar el plástico. Lo ideal es utilizar cinta o cuerda trenzada.
En el mercado, se pueden encontrar bobinas de diferentes tamaños.

Bobina 1 de 500m y bobina 2 de 1000m


Para que la tensión con cuerdas no mueva de su posición vertical al primer y último arco que forman la  estructura, se refueza por la parte interna con vigas de madera, y por la parte exterior con alambre y tensores que fijen la estructura.

El plastico sobrante se pliega y se tensa con una cuerda a los extremos de la estructura del invernadero.

Las vigas estan enterradas en el suelo recubiertas con una capa de aislante para la humedad y los insectos, y recubierta con un plástico para aislar completamente la madera del suelo.
En la parte superior, se colocan abrazaderas sobre los arcos y se fijan las vigan con alambre.
Posteriormente, se coloca tela de saco, o un paño a modo de acolchado para no dañar la estructura.

En la imagen se aprecia la viga con el acolchado y el alambre por la parte exterior. El plástico sobrante se pliega y se pasa una cuerda para mantener la tensión constante.

Por la parte exterior del primer arco, se tensa con alambre y tensores, y además aguanta mejor las condiciones climáticas que la madera.
También colocamos el depósito de agua de riego en la entrada, en la zona de mayor inclinación, y elevamos lo máximo posible el nivel del agua añadiendo palés.

Observar que la cuerda que tensa el plastico sobrante del princicpio esta sujeto a 1 metro aproximadamente por fuera del invernadero para que el agua deslice y no caiga en la entrada.


En el último arco, reforzamos la estructura de forma similar al primer arco.
Colocamos dos vigas de madera en la parte interna, y por la parte externa al invernadero tensamos con alambre y tensores.

Ya tenemos la estructura rigida y podemos tensar las cuerdas que fijan el plastico para que quede fijo todo el conjunto.


En la imagen se aprecia el refuerzo del último arco y la fijación del plastico sobrante enterrado en el suelo.


Ya tenemos el plástico superior totalmente fijado.


Con esto ya tenemos la estructura principal fija y pasamos a la construcción de los laterales.
Los laterales se podrán desplegar para poder ventilar el invernadero cuando tenga exceso de humedad y temperatura.

Una vez tengamos terminado el invernadero, pasamos a diseñar los espacios del interior.

Nosotros nos basaremos en bancales con pasillos para tener movilidad suficiente para trabajar.


También es importante analizar la altura máxima de las plantas que introduzcamos y la altura de nuestros arcos a lo largo del invernadero.


En la siguiente entrada sobre el invernadero, os mostraremos como construir un sistema desplegable del plástico para la ventilación.



Esperamos que esta información sea de utilidad.



Un saludo,
Ingenio Triana.



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