Huerto e invernadero

Hola amigos hortícolas, en esta página os iremos contando toda nuestra experiencia del trabajo en el huerto y la construcción de un invernadero.



Comenzamos a diseñar nuestro huerto.
   
 Esta parcelita es nuestro huerto, la imagen esta tomada en marzo de 2013, y aquí se encuentran algunas plantas en estado de crecimiento, la dividimos en cuatro partes:El invernadero, la parte horticola, la parte de plantas medicinales y especias:



Para mayor comodidad y control del agua, instalamos un sistema de riego por goteo automático.
Necesitamos un regulador de caudal automático (alimentado por una pila de 9V), varios metros de la tubería principal según nuestras necesidades, y tuberías secundarias (aquellas que llevaran el agua a cada una de nuestras plantas), por último goteros ajustables (según las necesidades de agua para cada planta).
Antes de obtener el kit de riego automático debemos conocer el diámetro de nuestra toma de agua.



Una vez conocemos el diámetro, instalamos el regulador de caudal automático, suele ser sencillo de programar, normalmente por días y frecuencia de riego( por ejemplo: todos los días de la semana, riego durante 2 minutos, alas 10 de la mañana)



Si no tenemos disponible agua por el lugar donde nos encontremos podemos intentar humedecer la zona introduciendo recipientes con agua enterrados en la tierra con algunos hilos de algodón que pasen la humedad del recipiente a la tierra.

También podemos combinar ambos métodos si necesitamos condiciones de humedad muy altas en lugares muy secos y cálidos.





Esta es la nueva disposición del huerto para 2014, hemos distribuido el terreno en bancales. Os estaréis preguntando ¿Que es un bancal? Un bancal es un terreno de nuestro huerto que delimitaremos con tablas de madera y levantaremos unos 15 centímetros sobre el suelo. La finalidad de este tipo de estructura es reducir los espacios de nuestro huerto destinado a los pasillos. El bancal tiene que tener de ancho lo suficiente como para llegar con nuestro brazo a la mitad para facilitarnos las tareas de labranza y favorecerá que bajo ningún concepto se pise y acabe compactando la tierra.


Hemos dividido el terreno en 5 bancales ya que es la mejor forma que hemos pensado para aprovechar el suelo. El bancal de arriba a la derecha esta formado por una estructura de PVC que nos proporcionara sujeción a una malla verde que dará sombra a ese trozo.



          

El bancal del centro tiene construida unas estructuras de cañas, ya que es un bancal destinado exclusivamente a tomates. De momento hemos plantado tomates de 4 variedades: Roma, corazón de toro, Cherry y dos variedades autóctonas de un pueblo cercano a Portugal.

Cuando comienzan a subir las temperaturas, sustituimos el plástico por un toldo blanco donde plantamos nuevas variedades que necesitan sombra, mayor cantidad de agua y no soportan las altas temperaturas a pleno sol.




 Para mantener los nutrientes en el suelo y prevenir la erosión cubrimos todos los bancales con una capa de paja, un día de lluvia suave para que asiente. Este método tambíen ayuda a prevenir el crecimiento de otras plantas silvestres.



Cuando pasa el verano, las noches cada vez son más frías, y los días son más cortos...volvemos a preparar el plástico de nuestro mini invernadero con nuestras grapas de toldo impresas en 3D.


Una vez montado el plástico sobre la estructura, podemos moverlo facilmente al ser de material PVC, siendo ligero pero robusto y capaz de soportar vientos fuertes.




Para el sistema de riego hemos mantenido el mismo temporizador, pero hemos cambiado la distribución, ya que con los bancales toda la estructura la hemos modificado.



 Los difusores de agua por los que nos hemos decancatados consisten en unos pinchitos rojos que crean una especie de mini ducha, de tal manera que riega unos 10 centímetros a su alrededor.




Para ir familiarizándonos con el huerto que mejor que dar  un paseo para ir viendo algunas de las variedades...



Plantas hortícolas, especias, plantas medicinales e indicadoras.

A continuación se mencionan algunas especies típicas de Andalucía como ejemplo, pero pueden variar según la zona o tipo de suelo.

Además muchas de las variedades silvestres o consideradas malas hierbas por la creencia de competir con las variedades que cultivamos pueden servirnos como indicadoras del suelo y del clima, sin afectar a nuestro cultivo en muchas ocasiones por la diferencia de raíz o la cantidad de nutrientes necesarios.



 Aquí tenemos la lechuga...ideal para acompañar en ensaladas, pero también es un excelente diurético, ayuda a eliminar los gases, y es buena para la circulación, ya que aporta muchas vitaminas, minerales y aminoácidos esenciales... ¡que más se puede pedir! 

Al tener raíces superficiales es una exelente planta para poner al lado de otras con raíces profundas.

También su buen desarrollo nos indica que el suelo tiene un pH cercano a 7, y el suelo es rico en potasio.





 
Una tomatera corta, que mas adelante veremos que jugosos tomates nos da. 

Podemos cultivar distintas variedades como tomate de pera, de corazón de toro, aunque la opción más recomendable es acudir a huertos de la zona y pedir semillas autóctonas que son las mejor adaptadas.

Notaremos un sabor y olor inconfundibles, fruto de nuestro trabajo y esfuerzo que veran recompensados nuestro tiempo dedicado al cultivo.




El girasol... ya veréis el crecimiento que llega a tener esta planta en buenas condiciones...en este momento tendría menos de dos semanas de vida, parecía una planta débil y delicada.



Poco tiempo después el girasol comienza a desarrollar grandes hojas para captar toda la luz posible y el tallo se endurece, y  extiende sus raíces bien profundas para sostener la planta.

No tolera suelos salinos. Pero tiene la capacidad de absorver restos químicos del suelo difícil de asimilar por otras plantas.



Este es un método que utilizaban los egipcios para mantener húmeda la tierra en zonas que se adentraban hacia climas más desérticos, más alejados del delta del Nilo donde podían seguir cultivando gracias a introducir vasijas de barro en la tierra dejando parte al descubierto para rellenarla de agua. 
Nosotros hemos hecho algo parecido con materiales reciclados y bajo costo y podemos mantener una planta de poleo durante todo el año, incluso los meses de mucho calor.

 



Aquí esta unos días después totalmente adaptada a su nuevo emplazamiento, con un crecimiento rápido síntoma de que se encuentra en perfectas condiciones.




Aquí tenemos un níspero y justo detrás en una esquina del invernadero tenemos un saco que deja pasar claridad pero no la luz directa del sol para resguardar el poleo que necesitad sombra y humedad.

La profundidad de las raíces en cada especie de planta permite cultivar variedades muy próximas entre ellas sin que resulte perjudicial para la absorción de nutrientes, e incluso en muchos casos, esta simbiosis resulta beneficiosa.


El tomillo, que además de ser una especia, ideal como condimento en las comidas también tiene algunas propiedades interesantes como mejorar la digestión y evita la formación de gases, mejora las vías respiratorias, capacidad antiséptica y expectorante además de ser un buen repelente de insectos.


La Melisa o toronjil, es una planta que huele a limón, esa propiedad hace que los mosquitos y moscas no se acerquen, pero también como infusión veremos las propiedades que tiene en el apartado de plantas medicinales. Su uso también nos puede servir para dar un olor agradable a nuestras manos después de comer marisco(gambas o langostinos) o pescado(sardinas).


Es una planta que atrae especialmente a las abejas para su polinización.



Otra planta muy cotidiana y fácil de cultivar es la hierbabuena, ideal para preparar bebidas alcohólicas como el típico mojito.

Aunque como la mayoría de plantas que conocemos esta también posee propiedades que ayudan a la digestión, para gente con estómago débil que les afecta las comidas pesadas.


Su crecimiento óptimo necesita de suelos con humedad constante sin periodos largos de sequía.





 
Las menta no puede faltar en nuestro huerto, ya que tiene excelentes propiedades medicinales, como mejorar la digestión, acción analgésica, también es buena para combatir el mal aliento o halitosis y además es fuente de potasio, calcio, ácido fólico y vitamina A con acción antioxidante.
 Ideal para combinar en platos dulces, o incluso un estupendo sabor si mezclamos una hoja de menta y otra de stevia.

Esta planta ahuyenta a algunos insectos.







La caña de azúcar, es un edulcorante natural usado ampliamente y su azúcar es similar a la producida por la remolacha. Es cultivada extensamente en países tropicales y subtropicales por el azúcar que contiene en los tallos los cuales se encuentran formados por numerosos nudos, suele alcanzar entre 3 y 6 m de altura.
  Y como no también tiene propiedades medicinales, que se puede tomar sin corteza (unos 100 gramos), hervida en un litro de agua, hasta reducir el cocimiento a dos terceras partes, calma los resfriados, la tos, y ablanda los tumores y abscesos.





Una planta de haba, que hervidas y con un poco de poleo tienen un gusto exquisito.
Una variedad de nutrientes esenciales junto con algunas propiedades beneficiosas para nuestro organismo la posicionan como una de las legumbres más completas, ideal para deportistas por su contenido en proteínas y libre de grasas, rica en vitaminas B1 y B3 y aporte de minerales entre otras, pero para nuestro huerto también aporta beneficios, ya que elimina ciertos componentes tóxicos que acumula en la raíz y fija nitrógeno de la atmósfera al suelo enriqueciéndolo.



La planta de maíz, que podemos utilizar en suelos poco nitrogenados, ya que tiene la capacidad de pasar el nitrógeno del aire al suelo como las habas.

Necesitan abundante agua pero su crecimiento es asombroso.

Es un buen indicador de la cantidad de nitrógeno y azufre del suelo según la tonalidad de sus hojas de verde intenso a amarillento.
Carencias de nitrógeno causa hojas con tono verde y amarillo.
Carencias de azufre causan hojas jóvenes en los estratos superiores de la planta con tono amarillento. 




Como construir nuestro propio invernadero

Comentamos la construcción de nuestro propio invernadero para el cultivo durante todo el año de algunas variedades de plantas que no soportan las heladas y vientos fríos del invierno.



En el invernadero se crea una diferencia de temperatura respecto al exterior porque impide que los rayos del sol escapen y mantiene el calor en su interior. 
Para todos los seres vivos, el aporte de agua es esencial, por eso antes de empezar a construir nuestro invernadero, debemos calcular la cantidad de agua necesaria, incluso en condiciones de sequía durante la época estival y métodos de riego que optimicen la cantidad de agua.

Si tenemos un pozo de boca abierta, un método para calcular la cantidad de agua que recupera al día y la que es capaz de aportar sin causar un descenso del nivel de agua es mediante una plomada y medir el diámetro del pozo, y la profundidad hasta la superficie donde hay agua y extraer el agua necesaria que necesitaremos.





Volvemos a medir el nivel del agua y de esta forma sabemos que cantidad de agua necesitamos y la cantidad de agua que nuestro pozo puede recuperar.


 Imagen de la plomada midiendo la distancia hasta el nivel de la superficie.




¿Qué necesitamos para tener nuestro invernadero?


Lo mas importante es tener una buena ubicación del terreno y un suministro fiable de agua:

-Terreno fértil(si queremos plantar en suelo directamente) y llano.
 
-Agua disponible para regadío.

-Depósito de agua

-Riego automatizado 
  •   Electroválvula con temporizador 
  •   Reductor de presión
  •   Tuberías de polietileno
  •   Codos y acoples
  •   Acoplamiento macho
  •   Dispensadores de riego por goteo


Los componentes del invernadero:


-Cemento ecológico(o recubrir la zapata con plástico para aislar los cimientos)



 
-Arcos de aluminio para montar la estructura principal.




-Acople para unir arcos.




-Alambre grueso acerado.




-Tensores




-Sujeciones 




-Vigas de madera para puntales.




-Rollo de plástico




-Cuerda de invernadero




-Abrazaderas metálicas




-Anillas metálicas




Herramientas y maquinaria que también nos ayudaran en el trabajo:

-Destornillador
 
-Alicates

-Llave inglesa 

-Martillo

-Azada

-Taladro con brocas de cobalto



-Radial para cortar metal

-Generador eléctrico (si no disponemos de una toma eléctrica). 

-Mulilla mecánica para batir la tierra

-Tractor de arado para remover la tierra y el estiercol

-Retroexcavadora para nivelar terreno y realizar las zanjas. 

 

Para comenzar con la construcción, tenemos que adecuar la forma del invernadero a nuestro entorno, teniendo en cuenta la posición del sol, la procedencia del viento, y la temperatura media del clima.


En nuestro caso, utilizamos una estructura en forma de túnel, que ofrece más resistencia al viento, y aunque capta menos calor por su superficie redonda en lugar de perpendicular a los rayos del sol, en Andalucía el clima es soleado gran parte del año, por lo que no necesitamos captar gran cantidad de calor.


Cada arco esta formado por dos estructuras que se emsamblan por la mitad.


 

Cuando tenemos la anchura total de cada arco, medimos el ancho del invernadero.



Según el número de arcos, elegimos la longitud del invernadero y marcamos los puntos donde se situaran los arcos contiguos.




Una vez delimitada la zona, abrimos una zanja a los laterales y al fondo donde ira el plástico enterrado, y una zanja por donde circula el agua sobrante.



Con ayuda de una retroexcavadora adelantamos el trabajo de movimientos de tierra y nivelación del terreno.






Una vez delimitado el espacio, pasamos a la fase de solarización del terreno.

Este proceso consiste en verter una capa considerable de estiercol con un año de fermentación.




Una vez tenemos la capa de estiercol uniforme, recubrimos toda la superfice con un plástico negro.




Con esta técnica de esterilización del terreno de manera natural conseguimos elevar la temperatura de la tierra, eliminando bacterias, hongos, insectos de la capa más supercicial del terreno y manteniendo intacta capas más profundas de microorganismos beneficiosos para la tierra y las plantas.







Para fijar la estructura del invernadero al suelo, realizamos una zapata individual para cada mitad de arco, la capa de hormigón enterrada al suelo es recubierta de plástico para no pasar elementos aluminosos del hormigón al suelo.

Para ello, medimos el diametro exacto del arco. 


Pasados los meses de calor(Junio, Julio, Agosto), retiramos el plático negro y aprovechamos las primeras lluvias para humedecer la tierra.



Con la humedad suficiente, podemos pasar a labrar de manera superficial el terreno, homogeneizando el estiercol y la tierra. 



La ayuda de un pequeño tractor facilita las labores del campo y el tiempo invertido.

Fijamos el lugar de la entrada de nuestro invernadero y la ubicación del depósito de agua.




Comenzamos a montar arco a arco de la estructura fijando con tornillos las uniones entre arco y al suelo.



Poco a poco la estructura es terminada, y pasamos a desplegar el plástico por la parte superior.
Es aconsejable elegir un día sin viento, pues podemos sufrir daños en el plástico por la dificultad de su manejo en estas condiciones... incluso puede ser peligroso si nos arrastra a nosotros mismos con la fuerza del viento.




Una vez tenemos el plastico superior desplegado, pasamos cuerdas de invernadero formando una "X" para que quede con tensión y el viento no cause desgarros y roturas.




La cuerda debe ser de un diámetro minimo para no cortar el plástico. Lo ideal es utilizar cinta o cuerda trenzada.
En el mercado, se pueden encontrar bobinas de diferentes tamaños.


Bobina 1 de 500m y bobina 2 de 1000m


Para que la tensión con cuerdas no mueva de su posición vertical al primer y último arco que forman la  estructura, se refueza por la parte interna con vigas de madera, y por la parte exterior con alambre y tensores que fijen la estructura.



El plástico sobrante se pliega y se tensa con una cuerda a los extremos de la estructura del invernadero.

Las vigas están enterradas en el suelo recubiertas con una capa de aislante para la humedad y los insectos, y recubierta con un plástico para aislar completamente la madera del suelo.
En la parte superior, se colocan abrazaderas sobre los arcos y se fijan las vigan con alambre.
Posteriormente, se coloca tela de saco, o un paño a modo de acolchado para no dañar la estructura.


En la imagen se aprecia la viga con el acolchado y el alambre por la parte exterior. El plástico sobrante se pliega y se pasa una cuerda para mantener la tensión constante.

Por la parte exterior del primer arco, se tensa con alambre y tensores, y además aguanta mejor las condiciones climáticas que la madera.
También colocamos el depósito de agua de riego en la entrada, en la zona de mayor inclinación, y elevamos lo máximo posible el nivel del agua añadiendo palés.


Observar que la cuerda que tensa el plástico sobrante del principio esta sujeto a 1 metro aproximadamente por fuera del invernadero para que el agua deslice y no caiga en la entrada.


En el último arco, reforzamos la estructura de forma similar al primer arco.
Colocamos dos vigas de madera en la parte interna, y por la parte externa al invernadero tensamos con alambre y tensores.

Ya tenemos la estructura rígida y podemos tensar las cuerdas que fijan el plástico para que quede fijo todo el conjunto.



En la imagen se aprecia el refuerzo del último arco y la fijación del plástico sobrante enterrado en el suelo.


Ya tenemos el plástico superior totalmente fijado.



Con esto ya tenemos la estructura principal fija y pasamos a la construcción de los laterales.
Los laterales se podrán desplegar para poder ventilar el invernadero cuando tenga exceso de humedad y temperatura.

Tras unos días de tormenta, el plástico  resiste sin problemas el viento y la lluvia.



Reforzamos la entrada del viento, colocando en la entrada una capa que proteja de los vientos en todas direcciones, pero manteniendo posible la ventilación.



Colocamos el primer lateral cosiendo el plástico con cuerda de invernadero.



Para entralazar la cuerda, nos construimos una aguja con alambre y comenzamos a elaborar ambos laterales.


Los laterales son enterrados por la parte inferior, donde recogen el agua sobrante que es canalizada con una zanja hacia una desembocadura natural del paso del agua.


Los nudos tensores, se ajustan para mantener la tensión del plástico.


La estructura esta unida en los extremos a un alambre tensor que forma un triágulo iósceles para mantener la vertical en los arcos.
La cuerda que une la estructura y aporta mayor rigidez al conjunto también se agarran a las "T" clavadas al suelo.



Enterramos por la cara interna los laterales para homogeneizar la tensión por todo el recorrido.



Si no necesitamos una gran ventilación simplemente podemos desplegar las esquinas del invernadero de manera rápida y crear una corriente aprovechando los movimeintos de viento naturales que circulan por la zona.



En la imagen podemos ver uno de los laterales desplegados y otro cerrado en forma de cortina que se fija a la puerta.



Para crear la corriente, abrimos por ambos lados del invernadero según la cantidad de aire que necesitemos apra ventilar.



Debemos fijar las partes que se les retira el agarre para la ventilación para que los fuertes vientos no dañen la calidad des plástico ni causen roturas.



Entre cuerdas, si notamos excesiva tensión y puede dañar el plástico, colocamos protectores con tela de saco.



La estructura esta firme y el plastico mantiene la tensión y permite soportar rachas de viento y lluvia sin problema.
El agua sobrante se canaliza por la zanja lateral, por debajo de la tierra, una capa de plástico impide que se filte hacia el interior del invernadero y fluya hacia la pendiente.



En la cara de la entrada, se mantiene permanente una parte del invernadero abierta para que transpire y el aire del interior se renueve, ya que en la zona donde se encuentra no hay heladas prolongadas y la temperatura mínima no baja de -2ºC en ocasiones extremas.



Como resultado, tenemos un invernadero perfectamente protegido de las condiciones meteorológicas y con ventilación natural por la orientación que dispone para aprovechar la luz y las corrientes de aire.



 

Una vez tengamos terminado el invernadero, pasamos a diseñar los espacios del interior.

Nosotros nos basaremos en bancales con pasillos para tener movilidad suficiente para trabajar.



También es importante analizar la altura máxima de las plantas que introduzcamos y la altura de nuestros arcos a lo largo del invernadero.




Aqui podemos ver la mitad del trabajo de bancales, algunas plantas ya plantadas en su sitio, y algunas malas hierbas que vamos retirando en el pasillo para luego recogerlas.






Para optimizar nuestro invernadero, debemos comenzar a realizar mediciones para controlar los factores que determinan el clima.

En la siguiente entrada se muestran algunas mediciones de temperatura del suelo y luminosidad:

Medición de temperatura del suelo, refrigeración durante el riego y cantidad máxima de lúmenes


Pasados unos meses, debemos de mantener la tierra que recubre el plástico enterrado para asegurar su firmeza...
 


Estas tareas de mantenimiento no debemos de olvidarlas ya que aseguran la resistencia de toda la estructura ante el viento y la lluvía.

 


Un saludo a todos,
Ingenio Triana.

2 comentarios:

  1. Me gusta la información pero me quiero saber si tienen algún blog o libro donde encontrar información para restaurar un invernadero escolar. Es un proyecto y no encuentro nada de información útil.GRACIAS

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Itzel,

      No hemos editado aún un libro sobre restauración de invernaderos. Pero en esta sección tienes información sobre como construir uno. SI necesitas más información puedes comentarnos los planteamientos que vayan surgiendo.


      Un saludo,
      Álvaro, Ingenio Triana.

      Eliminar